Aperitivos Medina: del churro al fruto seco ecológico

Aperitivos Medina: del churro al fruto seco ecológico

Aperitivos Medina comenzó siendo una tienda de churros en Carabanchel llevada por los hermanos Medina. Seis décadas después, como resultado de esas grandes ambiciones, ha conseguido llevar sus productos más allá de la comunidad de Madrid. Poco a poco la empresa se ha ido posicionando con su marca propia, en el mercado de los aperitivos, mercado que antes era tanto popular como discutido en época de guerra contra la obesidad.

El director de la empresa, Antonio J.Ramírez comenta que picar entre horas tiene un hueco en la actualidad. “El sector del aperitivo engloba muchísimos productos” “No voy a ser yo el que cuente lo que ya se ha contado acerca de los frutos secos: de las vitaminas que tienen, de la fibra, de las grasas buenas… Luego, estamos haciendo mucho énfasis en las frutas desecadas, como las ciruelas o los arándanos, que también son muy saludables”. Dentro del picoteo, la patata frita también tiene su sitio: “Una ración de patatas tiene un factor de socialización, de compartir un momento con los amigos o la familia. Como todo, sin excesos, tiene su lugar, como la carne o la sal que lleva un embutido”.

Actualmente, la empresa se encuentra situada en el polígono industrial de Móstoles. Posee unas instalaciones que pueden elaborar y envasar 28.000 toneladas de patatas, frutos secos y frutas envasadas.

A finales de año, la empresa pasa a funcionar en tres turnos para poder cubrir las necesidades de la época navideña, la temporada alta. El director comercial, José Ramón Muñoz explica que: “Lo más demandado son las nueces y los frutos secos más premium, así como las frutas desecadas, como dátiles y pasas”.

En cuanto a los frutos secos, se mezclan con sal o aguasal “con las mismas proporciones del agua de mar”, según comenta José Ramón. En algunas ocasiones, los frutos secos, una vez salados, se dejan reposar durante toda la noche, para garantizar un mejor sabor del producto.

En cuanto a las frutas, también hace mención a la forma de envasado, más concretamente de los dátiles procedentes de Turquía: “Nos costó mucho encontrar una forma de envasar la fruta”. Afirma que “Es un producto muy pegajoso que atascaba las máquinas. Lo que acabamos incorporando es un aparato que combina gravedad con vibración para hacer caer los frutos en las bolsas”.

 

Hay varios puntos importantes que hay que tener en cuanto los productos: esfuerzos de promoción y distribución de los productos, la calidad de los productos “Fuimos la primera empresa del sector al tener tanto el estándar internacional de alimentos (IFS) como el del Consorcio Británico del Comercio Minorista (BRC)” explica Ramírez; y la apuesta por el producto ecológico “Cuando obtuvimos la primera certificación, en 2011, el fruto seco ecológico era un producto que se podía encontrar en tiendas de dietética y herbolarios. Nosotros nos preguntamos por qué no podría formar parte de la gama de productos normales de una empresa”.

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https://elpais.com/economia/2017/11/09/actualidad/1510243789_106060.html

 

 

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